La ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, ha presentado ante la Comisión Permanente del Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar un nuevo protocolo marco contra el acoso y el ciberacoso escolar. El documento, elaborado a instancias del Ministerio en el seno de este órgano, busca servir de referencia para las comunidades autónomas y reforzar la respuesta educativa ante estas situaciones.
Tolón ha subrayado que, aunque la convivencia positiva es la norma en los centros, el acoso sigue existiendo y hoy adopta nuevas formas en el entorno digital. En ese contexto, ha defendido una posición de “tolerancia cero con la violencia y máxima protección al alumnado”, destacando que el protocolo no es un documento más, sino una hoja de ruta para actuar mejor y con más garantías.
Una guía común para todo el sistema educativo
El nuevo protocolo se integra en la estrategia del Gobierno contra el acoso escolar y persigue detectar antes, acompañar siempre al alumnado y ofrecer seguridad jurídica al profesorado y a los equipos directivos. Para ello, incorpora indicadores claros de alerta temprana, canales seguros de notificación y un procedimiento completo desde la detección hasta el seguimiento.
Además, el Ministerio señala que el documento responde a la demanda de asociaciones y entidades educativas de contar con un marco estatal que ayude a asegurar una protección homogénea en todo el territorio. El Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar, por su parte, actúa como órgano colegiado de asesoramiento y mejora de la convivencia escolar.
Ocho pasos de actuación
El protocolo organiza la respuesta en ocho fases: detección y comunicación, inicio del protocolo y medidas cautelares, recogida de información y evidencias, análisis y toma de decisiones, notificaciones inmediatas, plan de intervención, seguimiento y evaluación, y cierre. El procedimiento contempla que cualquier miembro de la comunidad educativa, o incluso agentes externos como servicios sociales, pueda comunicar de inmediato una posible situación a la dirección del centro.
También fija notificaciones en un plazo máximo de 24 horas, un plan de intervención en un máximo de 10 días y un seguimiento mínimo de 6 meses. Según el Ministerio, los centros necesitan respuestas claras, herramientas comunes y procedimientos compartidos para actuar con eficacia.
Prevención y cultura de paz
Más allá de la intervención, el protocolo pone el acento en la prevención y en la construcción de una “cultura de la paz” en los centros educativos. Entre las medidas propuestas figuran planes de acogida para alumnado vulnerable, una transición más cuidada entre Primaria y ESO y la participación activa del alumnado mediante consejos de infancia o patios activos.
El texto también incorpora un enfoque preventivo y restaurativo, orientado no solo a corregir conductas, sino también a reparar daños y reconstruir vínculos. Además, integra a las familias como pieza clave en la prevención y la intervención frente al acoso escolar.
Riesgos digitales y apoyo técnico
El documento amplía la mirada hacia los riesgos derivados de la IA generativa, los deepfakes y el sexting, y prevé la intervención de la Agencia Española de Protección de Datos para la retirada de contenidos sensibles publicados sin consentimiento. También incorpora el apoyo del INCIBE a través de la línea 017, con asesoramiento técnico y legal para los centros.
Como parte de una estrategia más amplia, el Gobierno prevé reforzar el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar, desarrollar materiales específicos como guías de prácticas restaurativas e impulsar el bienestar emocional en los centros. El programa de Bienestar Emocional duplicará su financiación, pasando de 5 a 10 millones de euros.
